Aceptar la diversidad
- 23 nov 2016
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Los niños no nacen con prejuicios. No discriminan ni le dan importancia a las nacionalidades, el color de piel o idioma. A un niño no le importa de dónde sea otro niño, ya que habla el lenguaje universal de los juegos. Desafortunadamente, con el tiempo, van adquiriendo prejuicios a partir de lo que observan en su entorno e igual que los valores, estos se transmiten de padres a hijos. Por eso es tan importante ayudarles a tener una mente abierta enseñándoles con el ejemplo.
Los niños aprenden a través del modelaje e inician dicho aprendizaje con sus padres y su modo de ver el mundo y de interactuar en él depende de cómo lo hagan ellos. Por eso es importante que los padres sean un modelo positivos a seguir.Nuestros prejuicios son nuestros y debemos aprender a trabajarlos y sugiero no los traslademos a nuestros niños. Antes de hablar con tus hijos sobre la tolerancia, piensa antes cómo te sientes tú y cuál es tu actitud antes la discriminación. Antes de querer ayudar a sus hijos a valorar la diversidad, algunos padres quizás tengan que corregir estereotipos que hayan aprendido. Enseñamos con el ejemplo.
Ser conscientes y respetar las diferencias que hay entre todos los miembros de la familia es el primer paso. ¿Cómo tratas a tus padres? ¿Qué se dice en la mesa en relación a las diversas habilidades, intereses y estilos de cada uno? ¿Se valoran aunque sean diferentes? Recuerda que la tolerancia no significa tolerar comportamientos inaceptables. Implica tratar a los demás con respeto.
Muchas películas infantiles tocan temas de diversidad y tolerancia como la Bella y la Bestia, Frozen, La Sirenita, por ejemplo. Aprovecha esos espacios para hablar con tus hijos. Estas historias pueden servirte de base para que aprendan la importancia de aceptar y tolerar.
Deslastrarnos de nuestras intolerancia permitirá que nuestros hijos se desarrollen en un ambiente sano y los prejuicios no sean la vara con que midan a sus pares.














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