La crítica no puede ofendernos.
- 21 sept 2016
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A la consulta me llegan muchas personas que se ven afectadas por las opiniones que los otros tienen sobre ellas, se definen entonces con baja autoestima, necesidad de aceptación, miedo a la crítica.
La crítica no puede ofendernos, si nosotros no le otorgamos el poder para ello. Si alguien nos critica injustamente, no sucederá nada que no queramos. No podemos sentirnos mal por los comentarios equivocados de otra persona, ya que el error no es nuestro, sino del otro. Pero también puede darse el caso contrario, es decir, que alguien nos critique correctamente por alguna acción o actitud inapropiada que hayamos llevado a cabo, pero esto tampoco deber ser motivo de tristeza, amargura o angustia. Las críticas también pueden ser constructivas, por lo tanto, aceptémoslas, pensemos en ellas y busquemos otras alternativas o estrategias de resolución. Las críticas pueden ser correctas o incorrectas, pero es nuestro pensamiento el que en última instancia le da un carácter perjudicial. Somos nosotros los que le damos el permiso de afectarnos.
La mayoría de las veces nadie recibe una crítica con agrado, sino que adoptamos una actitud de confrontación. Solemos ponernos a la defensiva, e intentamos desmontar los argumentos del otro, muchas veces sin escuchar sino sólo defendiéndonos. Es muy importante por lo tanto, intentar ponerse en el lugar del otro, de la persona que realiza la crítica, es decir, crear empatía, adoptando una postura asertiva. Si nos ponemos en los zapatos de la otra persona, teniendo en cuenta sus circunstancias y visión del mundo, quizá entendamos mejor su actitud. Un estilo asertivo en la comunicación nos permite entendimiento.
Ser criticado nos permite evaluar nuestro propio comportamiento y eso a la vez nos permite crecer. Las críticas son opiniones que otros tienen cargadas de juicio y como expresaba antes, yo le otorgo el valor. Sugiero no caer en confrontaciones, si la otra persona no desea o no sabe escuchar simplemente no se enganche en discusiones estériles, eso no lo ayuda a crecer.
Por último no podemos pretender que “todos nos amen” lo importante es que tú te ames y seas cada día la persona que deseas ser.














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