Orgullo y Dignidad
- 9 abr 2016
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El Diccionario de la Real Academia Española (RAE) define el Orgullo como arrogancia, vanidad o exceso de estimación propia, que muchas veces puede ser disimulable por nacer de causas nobles y virtuosas.
Según el diccionario Larousse, dignidad es calidad de digno, excelencia, realce, calidad y decoro en la forma de comportarse; y digno lo define como merecer algo, en sentido favorable o adverso: ser digno de recompensa; correspondiente, proporcionado al mérito, y condición de una persona o cosa. La dignidad está basada en el reconocimiento de la persona a ser merecedora de respeto.
El orgullo alimenta el ego y la dignidad el espíritu; aunque nada es bueno ni malo, todo depende del contexto en que se use; por ejemplo, no es lo mismo decir: -estoy orgullosa de ti, que decir –Tal persona es muy orgullosa.
“El orgullo es el más poderoso de los pecados. Te hace creer que eres invencible. Es el único pecado que no se doblega porque no hay un acto generoso en el orgullo”.
¿Cuantas grandes historias de amor se perdieron por orgullo? ¿Cuántas historias terribles se mantuvieron por falta de dignidad? , y es que hay una línea muy fina entre tener dignidad y caer en la trampa del orgullo, y lo único que nos puede salvar es el amor, ¿cómo? :
· Te valoras y estás consciente de lo que mereces por lo que no te aferras a aquello que sabes que te va a lastimar.
· Estás consciente que el odio es una energía muy baja como para permitir darle entrada a tu divinidad, a tu ser. Entiendes que ese ser que actuó lastimándote hizo aquello que es capaz de hacer, que esa es su historia y su proceso y, lo más sano que puedas hacer por tu propio bien es perdonarlo y dejar ir.
· Eres capaz de perdonar y dar una nueva oportunidad, un nuevo inicio, una resurrección cuando la humildad y el amor están presentes. No se pierde la dignidad por dar una nueva oportunidad sino por persistir cuando estás claro(a) que te siguen lastimando.
· Entiendes la importancia de respetarte, darte a respetar sin por ello irrespetar a los demás.
Quien realmente siente amor hacia si mismo es capaz de ser humilde, respetarse y respetar y entender que somos seres humanos, que erramos y que es posible dar una oportunidad para quien la solicita con el sincero deseo de enmendar un error, del mismo modo que nos gustaría nos las dieran a nosotros si nos equivocamos.













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